Quiero que imagines como se sentiría si la crónica de un diario de amores despertara un día contando un final triste y vos y yo fuéramos protagonistas de ese trágico final. Si dijera que “él se cansó de no poder ver a su novia y se cagó en las mentiras que le querían enseñar. Corrió como un loco en la avenida bajo la lluvia, y la muerte esta vez no se quiso apiadar. Voló en el aire y su cuerpo despidió a su ángel por última vez. Ahora ella lo visita en el cementerio aunque sabe que él no está en ese lugar. Él se aparece a cada rato frente a ella haciendo payasadas con su entrañable personaje de aquel payasito loco que se chocaba todo diciéndole pavadas a su amor. Ella se ríe y luego llora porque cada día lo extraña más. Y él desde el cielo la perdona y quisiera bajar para poderla abrazar. Pero entre el cielo y sus vidas ya no hay puentes que los puedan unir una vez más”. No es complicado, es tan simple… Sólo te quiero abrazar.
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