12 ago 2010

Fragmento fuera de contexto III

(...) anduve un año girando como bola sin manija… Me aboqué al juego, a los dados, al naipe… a lo que sea que consistiera en ganar o perder sin empatar, y pasó a ser mi oficio. Me esmeraba en jugar con gracia y elegancia mis barajas. El juego no es cosa de chicos… y aquel que es presumido por haber ligado en una o dos manos, comete un groso error, y viene otro más hábil y lo acuesta con ropa y todo… en un dos por cuatro lo pela enseguida… y lo deja viudo sin enviudar… Hay muchas trampas legales, recursos del jugador… Pero no cualquiera es sabedor en lo que se refiere al juego… Por lo general uno muestra una carta mediana cuando tiene un as preparado para cuando mande la ocasión… Ahí es necesario tener el ojo afinado, para no perder el momento oportuno… El asunto es que para ser jugador hay que andar solo, pero como el hombre es mamero hasta los ejes suele estar siempre atado a una mujer… que no está mal… pero para dejar el juego hay que elegir bien con quien uno se va a enyuntar… Yo a mi libertad la defiendo a cara de perro, y pago un precio muy alto por ella… Jugar es un vicio que a la larga no te lleva a ningún lado, te quita todo… Todo el que vive del juego anda a la espera de ganarse el oro y el moro para plantarse…. Y esto lo digo con conocimiento de causa porque soy un jugador cansado de trasnochar apostando…

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