9 nov 2010
Lo que no existe no existe
papá noel son los papás... me lo contó el pájaro loco para distraerme mientras la cenicienta se llevaba el poco dinero que no pensaba dejarme el ratón perez!
6 oct 2010
La vida es sueño (tal vez te lo cante un día)
Ella sabe que la vida es sueño
Y gasta sus dados sin prisa
Ya empezó a darse cuenta
de que mirar mejor es mirar más lento
Vuela en ómnibus llenos de nadie
rompiendo las ventanas con las alas de sus ojos
Quiere tener piernas como zancos
para bailar entre las nubes…
Ahí va, linda, inexplicable…
Coleccionando gestos, dejando huellas
La veo acá, intacta, con sus oídos mirando estos versos
Con mi tacto buscando su alma
Lleva unas pupilas sin gastar
que hermosean un mundo de romeos fusilados
que hermosean un mundo de romeos fusilados
Esconde temores a medio crecer
disfrazados de caprichos
Ahí va, linda, inexplicable…
Coleccionando gestos, dejando huellas
Te veo ahí, intacta, con tus oídos mirando estos versos
Con mi tacto buscando tu alma
13 ago 2010
Hasta que el viento te lleve
Voy a salir a buscar un problema cualquiera
A mojarle la oreja a algún recuerdo
Voy a perderle una batalla a los planes
A encamarme con la madrugada
Con los ojos fijos en cualquiera
Y la mirada perdida en los tuyos
¿Quien quiere un viernes con calma?
Voy a salir a naufragar en alcohol
A confundirte con todas las espaldas
Y que al darse la vuelta me mire impávida Buenos Aires
Con cualquier sonrisa, menos la tuya
A inventar una inspiración absurda o no inventar nada
Desparramando las venas en un bar equivocado
Voy a hacer que las botellas se mueran de risa
Improvisando frases inconclusas
Voy a provocar una sorpresa, a decir algo ridículo
A sorprender a un ángel pifiado mordiendo el anzuelo
Incitando a los dados perdedores a escribir una canción
Voy a sangrarte en la mirada olvidadiza
A esconderte en un discurso supermán
A morderme la lengua cuando quiera nombrarte
A vivir un sueño borracho y creer que aún estás acá
Despedazando el alma en pedazos desorientados
Mañana apretaba los dientes encarcelando una lágrima a tu nombre
Ayer, o talvez hoy, voy a hacerme el payaso malvendiendo ilusiones
Voy a tomarme un río hasta que el viento te lleve
Quisiera que te lleve. Ojalá hoy te lleve
¿No ves que sos tan inmensa que no puedo esconderte?
A mojarle la oreja a algún recuerdo
Voy a perderle una batalla a los planes
A encamarme con la madrugada
Con los ojos fijos en cualquiera
Y la mirada perdida en los tuyos
¿Quien quiere un viernes con calma?
Voy a salir a naufragar en alcohol
A confundirte con todas las espaldas
Y que al darse la vuelta me mire impávida Buenos Aires
Con cualquier sonrisa, menos la tuya
A inventar una inspiración absurda o no inventar nada
Desparramando las venas en un bar equivocado
Voy a hacer que las botellas se mueran de risa
Improvisando frases inconclusas
Voy a provocar una sorpresa, a decir algo ridículo
A sorprender a un ángel pifiado mordiendo el anzuelo
Incitando a los dados perdedores a escribir una canción
Voy a sangrarte en la mirada olvidadiza
A esconderte en un discurso supermán
A morderme la lengua cuando quiera nombrarte
A vivir un sueño borracho y creer que aún estás acá
Despedazando el alma en pedazos desorientados
Mañana apretaba los dientes encarcelando una lágrima a tu nombre
Ayer, o talvez hoy, voy a hacerme el payaso malvendiendo ilusiones
Voy a tomarme un río hasta que el viento te lleve
Quisiera que te lleve. Ojalá hoy te lleve
¿No ves que sos tan inmensa que no puedo esconderte?
12 ago 2010
Fragmento fuera de contexto VII
(...) A veces cuando me topo con alguna mocita de esas que merecen que le eche freno a mi paso apurado voy silbando bajito un tango equilibrista embotellado en clave de ilusión, como quien no quiere la cosa, pero sabiendo que a buen entendedor pocas palabras, o palabras rebuscadas también… ¡Esto no es chamuyo! Y Si es chamuyo tengo que decir que al chamuyo lo critican en vano…. ¿No es acaso el poeta un chamuyador letrado? ¡Ojo! Que no se confunda ningún perejil. ¡Yo nunca incurrí en la serenata ni otras extranjerías! Cada cual en su folklore inventa un idioma para hablarle a la mujer que pretende cuando la tiene junada. Un idioma, un lenguaje, una suerte de “Chamuyo misterioso” ¡Esa es la palabra!. “Chamuyo”…… me voy a detener en esta palabra que tanto la atacan insensiblemente, porque para mí…
El chamuyo son canciones y flores que nos alumbran
Son mensajes en botellas que alguien puede destapar
Corazones desabrochados que pintan cuadros huérfanos de manos
Besos demorados pariendo una ilusión
(...)
Fragmento fuera de contexto VI
(...) Hay que cuidarse mucho en estos tiempos…. la mujer es como una flor venenosa. Te perfuma, la olés, te perdés… y morís….y ella muere de a pedazos con cada hombre que mata, va sangrando de a pétalos, perdiendo la silueta y el perfume… Destino trágico, Romeo y Julieta… Al final, nos parecemos más de lo que pensamos..
Las mujeres tiran jarrones contra las paredes y los hombres toman para olvidar, pero en el fondo es la misma angustia, la misma decepción y el mismo desamparo. Y nadie encuentra al otro, a ese, o a esa, y seguimos buscando de cama en cama…
Hay que cuidarse, y yo me cuido, por eso soy tramposo como el mejor en algunos juegos, pero de ley inquebrantable en otros, yugador de toda la cancha pero atrincherado en el win izquierdo, toro en mi rodeo y torazo en rodeo ajeno al decir del gaucho fierro... Esta mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus como dice el tango (...)
Fragmento fuera de contexto V
(...) Cuando hay buen tiempo todos alzan orgullosos sus banderas y predican sus nobles valores…. Pero cuando llega el mal tiempo, cuando se pone fulera, corren a esconderse en los tinglados de su cobardía… y miran con total indiferencia el triste espectáculo de sus fieles desilusionándose mientras se les encharca el alma al ver a sus héroes flaqueando en su bajeza…
El mundo en su sordera y su resaca de amores pifiados te patea donde más te duele. Todos van corriendo bajo el granizo, mendigando un gramo de ternura entre la jauría de animales deshumanizados, con un miedo enorme a quedarnos solos. ¡Pero hay que ser muy ingenuo para no darse cuenta de que las margaritas mienten! ¿En qué carajo está pensando uno cuando le habla a una flor? Hoy hay que estar mal de la azotea para creer en algo. Siempre hay alguno probándose la pilcha que vamos a dejar… Todo es mentira, y nada es amor… ¿Quién conoce la receta para salir con este clima enrarecido sin que te agarre la pedrada? ¿Quién sabe como embarcarse en quimeras sin naufragar? Nadie sabe…. Pero tampoco se puede andar por la vida mirando para abajo, pateando piedritas… Hay que sostenerle la mirada al mundo cuando amenaza con venírsenos encima… o eso dicen… Yo lo intento, en cada momento, aunque siento que voy a contramano de este corso, siempre solo, en medio de un charco… Ya dejé la manada… pero solo ando piantado, y ya no sé dónde más buscar. Y acá estoy, con el alma agazapada revolviéndome los miedos, con este invierno en los huesos y el carajo en la cabeza, resistiéndome a tirar el ancla (...)
Fragmento fuera de contexto IV
(...) Cuando me quedaban las últimas fichas me las jugué a pares o nones. Ahí fue cuando conocí a la última fulana. Me la crucé una noche de agosto en aquel baile de mascaritas, por fortuna o por desgracia, que se yo.. Yo venía fuera de contexto, de mala gana en un sitio de parranda ajena, de la que no esperaba ser convidado. La vi pasar y me enredé en la armonía de su andar… no parecía una mujer, parecía un monumento a la mujer… ¡Que calidad! Tenía sonrisa de ángel. ¡Si hay trampa en la que caigo una y mil veces es esa, las sonrisas angelicales! Y esta no fue la excepción. Me la jugaba entero, y fui confiado… un iluso con aires y pretensiones de poeta y de cantor. Ella solo coleccionaba aduladores dejando en el camino huesos rotos que miraba orgullosa confundiéndolos con huellas de su marca personal. Y así fue que me afanó hasta la ilusión. Me creí especial y al final fui uno más para su colección. Aunque ahora me siga buscando arrepentida… porque donde me clavan una daga, me cierro para siempre… me resguardo…. El que te hiere una vez lo puede hacer mil veces más…
Fragmento fuera de contexto III
(...) anduve un año girando como bola sin manija… Me aboqué al juego, a los dados, al naipe… a lo que sea que consistiera en ganar o perder sin empatar, y pasó a ser mi oficio. Me esmeraba en jugar con gracia y elegancia mis barajas. El juego no es cosa de chicos… y aquel que es presumido por haber ligado en una o dos manos, comete un groso error, y viene otro más hábil y lo acuesta con ropa y todo… en un dos por cuatro lo pela enseguida… y lo deja viudo sin enviudar… Hay muchas trampas legales, recursos del jugador… Pero no cualquiera es sabedor en lo que se refiere al juego… Por lo general uno muestra una carta mediana cuando tiene un as preparado para cuando mande la ocasión… Ahí es necesario tener el ojo afinado, para no perder el momento oportuno… El asunto es que para ser jugador hay que andar solo, pero como el hombre es mamero hasta los ejes suele estar siempre atado a una mujer… que no está mal… pero para dejar el juego hay que elegir bien con quien uno se va a enyuntar… Yo a mi libertad la defiendo a cara de perro, y pago un precio muy alto por ella… Jugar es un vicio que a la larga no te lleva a ningún lado, te quita todo… Todo el que vive del juego anda a la espera de ganarse el oro y el moro para plantarse…. Y esto lo digo con conocimiento de causa porque soy un jugador cansado de trasnochar apostando…
Fragmento fuera de contexto II
Cuando era joven quise ser cantor, pero perdí la voz. Me atraganté con una pena y se cerró el camino que va del alma al exterior. Por eso cuando la nostalgia ronronea y me susurra una milonga junto los pedazos de mi vida sobre una hoja, y dejo caer algunos versos que no sé si alguna vez alguien cantará. Y así va mi alma flotando en el aire como una paloma persiguiendo su ilusión. Salgo a flote en canciones que sangran extravíos mientras despierto a oler las flores nuevas.
Vives en el cristal de un charquito...
Vives en el cristal de un charquito
En las ventanas con juguetes
Ahí vas cuando miro pasar la vida y el campo por una ventanilla
Te descubro en el espejo del baño
En los pasos de nadie, en los rostros de todas
Tu sonrisa cantando aquella canción aún me habla
Te quedaste en una calle adoquines
Y en el vidrio espejado de la feria de chatarrerías
Tantas madrugadas esperé encontrarte
en la esquina o en la plaza de los dos
Esta noche niña mía
El alcohol manchado con esta melodía me ablandó el corazón
Y un ángel bajó a contarme un secreto del pasado
Las migas del recuerdo son la sangre que a su paso
Me recuerdan que estoy vivo
En las ventanas con juguetes
Ahí vas cuando miro pasar la vida y el campo por una ventanilla
Te descubro en el espejo del baño
En los pasos de nadie, en los rostros de todas
Tu sonrisa cantando aquella canción aún me habla
Te quedaste en una calle adoquines
Y en el vidrio espejado de la feria de chatarrerías
Tantas madrugadas esperé encontrarte
en la esquina o en la plaza de los dos
Esta noche niña mía
El alcohol manchado con esta melodía me ablandó el corazón
Y un ángel bajó a contarme un secreto del pasado
Las migas del recuerdo son la sangre que a su paso
Me recuerdan que estoy vivo
...
Para cuidar a tu niña
Para buscar mi infancia
Te aflojé las piernas y abrí tus venas
Estás ahí, lo sé
Escucho como llamas con campanas
de adiós a la niñez
Yo sigo acostándome en el pasto
Olvidándote de a ratos
y durmiendo del revés
Para buscar mi infancia
Te aflojé las piernas y abrí tus venas
Estás ahí, lo sé
Escucho como llamas con campanas
de adiós a la niñez
Yo sigo acostándome en el pasto
Olvidándote de a ratos
y durmiendo del revés
Fragmento fuera de contexto I
Hace poco tiempo se me cruzó una linda chinita que les digo la verdad aunque podría disimular…..El olor de su voz se acurrucó entre mis cosas, literalmente, se los juro por mi vieja. Cuando me quedo acá guardado en las noches sin farra… me parece oírla con esa voz tan suya. No recuerdo donde ni cuando fue que mis ojos curiosos se detuvieron en los suyos. ¡Curiosear! Esa es una palabra que me gusta. Yo sigo yendo a curiosear a muchas cacerías, pero por dentro voy sacudiendo espinas, deshecho como un espantapájaros en falsa escuadra. El parrandeo es sólo un recreo…. la sonrisa es el único milagro de la vida, la única respuesta verdadera ante la pregunta empecinada del destino. Y hablando de sonrisas, en la sonrisa y las ojeras de esa milonguerita hay algo misterioso, en su sonrisa y en su voz, que como les dije anda por ahí acurrucada entre mis cosas. Esa voz es la ternura que le falta a mi arrabal. Otra vez no voy a tener más remedio que jugar mi apuesta. A pesar de ser apenas primo lejano de la sombra de un príncipe azul, voy a inventar un idioma haciendo burbujas con palabras, voy a sacar cuatro ases de la manga y del ojal para entrar en su misterio, y voy a llevarla a un mundo que no conoce.
Carta al chabón
Chabon, vení, vamos a chamuyar un poquito
Dejame que te cuente cuales son mis intenciones
Vos sabes cuánto me quiso y aun me quiere tu mujer
Y anda sabiendo que por ella me juego el pescuezo
Y me bato a duelo si hace falta
Contra vos y contra todos los que vengan
Porque la quise y porque la quiero con el alma
Pero no te asustes ni te pongas malevo ni con ella ni conmigo
Si es con ella vos sabes que te aplasto como a una cucaracha
Y si es conmigo tengo paciencia pero no es de goma
Dejame que te cuente cuales son mis intenciones de varón
Ni se cruza por mi azotea el querértela afanar
Por ella yo me callo aunque jamás supe callar
Por ella yo me guardo como un cobarde a pesar de ser valiente
Por ella yo me banco que vos me la alejés
Pero dejame que te siga contando mis intenciones y no tengas miedo
Que no te la pienso tocar aunque siga siendo hermosa
Yo la quiero y ella a mí, los dos con el corazón
Y eso es sano piscuí, así siente el humano
Solo quiero que me dejes saber como está
Escuchar de boca de ella si anda bien o si anda mal
Y si ella me lo pidiera algún hasta poderla ayudar
No es de favor ni obligación, es de amor y nada más
Eso es sano, así es el humano aunque en este tiempo todo este al revés
Y si lo pensás un poco más
No hay peligro para vos ni para mí
Y tampoco para ella, que es la que nos importa ¿no crees?
Aunque la querramos de distintas maneras
No pienses que la quiero menos que vos
Porque le estás pifiando mal
Y si querés traeme al papa o a una junta de bochólogos
Que después de escucharme se van a cerciorar
Que estuvieron errados todos
Los que pensaron que esto no es amar
Si vos la querés y yo también
Porque dejarla en el medio y tirarla de los brazos
¿No sabes que esa es su condena y le hace mal?
No sé si ella lo sabe
Pero si me pudiera querer sin culpas y sin revolver el pasado…
Y si pudiera vivir en paz con vos igualmente…
¿Para qué desgarrar por dentro su presente y su pasado?
Vos lo debes saber a esta altura
Ya la desgarraron mucho por dentro
Ya la tironearon de lo lindo
Ya sufrió y sufre por tener que estar de acá o de allá
Ya se la disputaron sin darse cuenta que la rompían
Mirá mejor no sigo porque se me cae el traje de guapo
Y me pongo a llorar
Chabón, confiá en mis intenciones
No me la voy a olvidar
Y cuando sea viejita me va recordar
No te estoy pidiendo permiso, te estoy respetando
Dejame que la quiera sin complicarles su vida
Pensá en ella, juga un ratito a que no te enseñaron nada
A que nadie es poseedor de nada
Y que el orgullo del macho no está en ahuyentar todo de al lado de la mujer
La honradez del hombre bien parado esta en sabérsela bancar
Y ponerle uno el pecho al temporal dejándole la capa a la mujer que amás
Dejame que te cuente cuales son mis intenciones
Vos sabes cuánto me quiso y aun me quiere tu mujer
Y anda sabiendo que por ella me juego el pescuezo
Y me bato a duelo si hace falta
Contra vos y contra todos los que vengan
Porque la quise y porque la quiero con el alma
Pero no te asustes ni te pongas malevo ni con ella ni conmigo
Si es con ella vos sabes que te aplasto como a una cucaracha
Y si es conmigo tengo paciencia pero no es de goma
Dejame que te cuente cuales son mis intenciones de varón
Ni se cruza por mi azotea el querértela afanar
Por ella yo me callo aunque jamás supe callar
Por ella yo me guardo como un cobarde a pesar de ser valiente
Por ella yo me banco que vos me la alejés
Pero dejame que te siga contando mis intenciones y no tengas miedo
Que no te la pienso tocar aunque siga siendo hermosa
Yo la quiero y ella a mí, los dos con el corazón
Y eso es sano piscuí, así siente el humano
Solo quiero que me dejes saber como está
Escuchar de boca de ella si anda bien o si anda mal
Y si ella me lo pidiera algún hasta poderla ayudar
No es de favor ni obligación, es de amor y nada más
Eso es sano, así es el humano aunque en este tiempo todo este al revés
Y si lo pensás un poco más
No hay peligro para vos ni para mí
Y tampoco para ella, que es la que nos importa ¿no crees?
Aunque la querramos de distintas maneras
No pienses que la quiero menos que vos
Porque le estás pifiando mal
Y si querés traeme al papa o a una junta de bochólogos
Que después de escucharme se van a cerciorar
Que estuvieron errados todos
Los que pensaron que esto no es amar
Si vos la querés y yo también
Porque dejarla en el medio y tirarla de los brazos
¿No sabes que esa es su condena y le hace mal?
No sé si ella lo sabe
Pero si me pudiera querer sin culpas y sin revolver el pasado…
Y si pudiera vivir en paz con vos igualmente…
¿Para qué desgarrar por dentro su presente y su pasado?
Vos lo debes saber a esta altura
Ya la desgarraron mucho por dentro
Ya la tironearon de lo lindo
Ya sufrió y sufre por tener que estar de acá o de allá
Ya se la disputaron sin darse cuenta que la rompían
Mirá mejor no sigo porque se me cae el traje de guapo
Y me pongo a llorar
Chabón, confiá en mis intenciones
No me la voy a olvidar
Y cuando sea viejita me va recordar
No te estoy pidiendo permiso, te estoy respetando
Dejame que la quiera sin complicarles su vida
Pensá en ella, juga un ratito a que no te enseñaron nada
A que nadie es poseedor de nada
Y que el orgullo del macho no está en ahuyentar todo de al lado de la mujer
La honradez del hombre bien parado esta en sabérsela bancar
Y ponerle uno el pecho al temporal dejándole la capa a la mujer que amás
La vida se va en un instante (3)
Parece que la naturaleza está furiosa y quiere que todos lo sepan. Si supieras que es cierto que el mundo se va a terminar en el año 2012, ¿Qué harías ahora? ¿A quién irías a buscar? ¿Quién se te cruzó por la cabeza ahora mismo? ¿A quién le pedirías perdón y a quien perdonarías? ¿A quién te acercarías dejando atrás las diferencias? ¿A quién le darías otra chance y por quién apostarías tus fichas? ¿Con quién darías una vuelta más? ¿Qué me dirías a mí y que pensás que yo te diría a vos? Cada uno puede elegir vivir como si le quedaran 100 años más, o como si supiera que mañana se puede morir a causa de las mil causas por las que se puede morir una persona. Dejame decirte esta frase trillada: “Vos hacé lo que quieras”…
La vida se va en un instante (2)
En esta vida no hay dos dados, y todo algún día se acaba. Cuando era más joven a mi abuelo lo dejaba muchas veces para la siguiente semana. Hoy que no está acortaría treinta años de mi vida si me dieran diez minutos más para poder decirle cuánto lo quiero, como a mi papá, aunque me cueste el abrazo entre hombres que nadie me enseñó. Quisiera que Dios, si está en algún lado, rompiera las leyes de la humanidad y me llevara un ratito para poder charlar con él de tangos y de historia una vez más.
La vida se va en un instante (1)
Quiero que imagines como se sentiría si la crónica de un diario de amores despertara un día contando un final triste y vos y yo fuéramos protagonistas de ese trágico final. Si dijera que “él se cansó de no poder ver a su novia y se cagó en las mentiras que le querían enseñar. Corrió como un loco en la avenida bajo la lluvia, y la muerte esta vez no se quiso apiadar. Voló en el aire y su cuerpo despidió a su ángel por última vez. Ahora ella lo visita en el cementerio aunque sabe que él no está en ese lugar. Él se aparece a cada rato frente a ella haciendo payasadas con su entrañable personaje de aquel payasito loco que se chocaba todo diciéndole pavadas a su amor. Ella se ríe y luego llora porque cada día lo extraña más. Y él desde el cielo la perdona y quisiera bajar para poderla abrazar. Pero entre el cielo y sus vidas ya no hay puentes que los puedan unir una vez más”. No es complicado, es tan simple… Sólo te quiero abrazar.
Erraste tu apuesta
Erraste tu apuesta
Tenías un hombre enfrente
Pero no lo viste
Y lo estropeaste quitándole hasta el orgullo
Tu asunto pendiente te mezcló las ideas
Y creíste en un futuro apestado de pasado
Pero niña, ¿no sabías que la gente no cambia?
Yo también lo sé
No hay con qué darle a un viejo amor
Lo que fue siempre será una apuesta tentadora
Y así todos vamos a perder una vez más
Si yo llegaba hasta tu verdad
¿Porque no me dejaste entrar?
¿Nunca pensaste en apostarme todo?
Yo sí
¿Y si lo pensamos por qué no lo hicimos?
Ya nos fuimos tan lejos
Que el camino de vuelta no existe
Al menos quiero agradecerte
Por impulsarme con tus malos modos
A esta nueva forma de expresarme
Tenías un hombre enfrente
Pero no lo viste
Y lo estropeaste quitándole hasta el orgullo
Tu asunto pendiente te mezcló las ideas
Y creíste en un futuro apestado de pasado
Pero niña, ¿no sabías que la gente no cambia?
Yo también lo sé
No hay con qué darle a un viejo amor
Lo que fue siempre será una apuesta tentadora
Y así todos vamos a perder una vez más
Si yo llegaba hasta tu verdad
¿Porque no me dejaste entrar?
¿Nunca pensaste en apostarme todo?
Yo sí
¿Y si lo pensamos por qué no lo hicimos?
Ya nos fuimos tan lejos
Que el camino de vuelta no existe
Al menos quiero agradecerte
Por impulsarme con tus malos modos
A esta nueva forma de expresarme
Parajes
La vida es buscar, y seguir buscando, y nada más. Ni siquiera creo que sea encontrar. Es un viaje que nunca termina, conviene no ir muchas veces para atrás por el mismo camino, a encontrar algo que se perdió, porque o no estará donde lo dejamos, o será de otra persona que ya lo encontró donde había quedado, o estará sucio, o corrompido, o que se yo. Pero no habrá nada en el camino de vuelta que haya permanecido inalterado, tal cual lo dejamos. Tampoco conviene querer quedarse a vivir el resto de la vida en un lugar. Tarde o temprano o te echan, o te cansan, o te aburren, o simplemente te vas. Pero siempre habrá nuevos parajes, nunca uno es el último ni es definitivo nada. El único problema es que cuando tenés que juntar el poco equipaje y sacar las fotos para que pasen de ser cosas o personas a ser recuerdos viejos un poco te da por la melancolía y un poco te inquieta subirte a ese auto cada vez más viejo y salir de nuevo a un camino andando solo, y sin saber que vas a encontrar en el próximo paraje, ni siquiera a cuanta distancia está de donde estas ahora. No sabes ni cuánto tiempo vas a tener que pasar solo en ese auto con vos mismo, oyendo esas canciones en la radio, que para empeorar o para calmar las cosas te recuerdan a todos los parajes anteriores. Podes pasar dos días o dos años o también dos vidas ahí arriba yendo a no sabes dónde. Y un día parás de nuevo, en general cuando te quedas sin gasolina. O cuando estás cansado y querés un lugar cómodo para dormir. Y ahí te quedas un tiempo, el mayor tiempo que puedas. Y encima te olvidás que es igual al anterior y que también te vas a tener que ir con tu ropa a otra parte. Si lo supieras no dormirías ni un solo día de todos los pocos que vas a estar ahí. Pueden ser cientos de días, pero siempre son pocos. Y si son mil también son pocos. Todo es poco. Cuando te vayas y prendas la radio y escuches otra vez esas melodías amargas que te recuerden a todo y te caigas un rato en ese mundo irreal que sale del parlante vas a decir “si volviera el tiempo atrás y parara de nuevo en ese paraje, haría diferente tal o cual cosa”. No importa. Bah, si importa. No te podías mirar por la ventana ahí sentado durmiendo en la mesa mientras la chica del bar hacía o pensaba no sabés qué, porque estabas en la mesa ocupado en otra cosa. O sí podías. No importa, ya es tarde ahora. Bah…
Cuentos filibusteros (cap.1)
Conozco por lo menos dos esencias diametralmente opuestas que los impulsan. Una es la esencia ladrona del coleccionista posesivo, que desea guardar tesoros y trofeos que lo hagan el mejor de los filibusteros, aunque sabe que siempre habrá mejores, en el más tonto sentido de esta rara palabra. Pero hay otra esencia distinta de esta vieja clase de asaltante, la del que va buscando "el país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios q sacan de quicio". Éste que al ver tierra firme se lanza a toda vela esperando encontrar en esa isla la última, o al menos una donde la ausencia de conflictos bélicos y otras hostilidades le permitan reparar su barco y curar a la maltrecha tripulación. Pero pronto descubre que el mar le ha hecho daños cerebrales y morales. Cree ver sirenas donde hay monstruos y cree ver monstruos donde hay sirenas. Cree encontrar agua para calmar su sed en plantas con flores que más tarde lo envenenan hasta empujarlo a macharse a pesar del viento en la proa, más cansado y sucio de lo que había llegado.
Juan Astillas salió a brindar de bar en bar bebiendo quitapenas, eran siete vidas las que tenía.
Cuando el agua corre se lleva todo
Cuando el agua corre se lleva todo
Cuando corre la sangre se lleva a todos
Pero el agua lava la sangre
Y la saliva del perro lame su espina
Y el agua corre
Y se lleva todo
Cuando corre la sangre se lleva a todos
Pero el agua lava la sangre
Y la saliva del perro lame su espina
Y el agua corre
Y se lleva todo
Un pacto con el diablo
Un pacto con el diablo
Un relojero
Una bola de cristal
La lámpara de Aladino
La gaceta póstuma
La tonta fe en el destino
Una promesa absurda
La calma inusitada
La ansiedad muerta
El silencio de un fantasma
Despertar en un sueño alquimista
Un film con final esperable
La máquina del viaje imposible
El mapa del encuentro
La ley fundante
Algo, alguien
Un profeta vestido de esmoquin señalando una esquina
donde al doblar…
Un relojero
Una bola de cristal
La lámpara de Aladino
La gaceta póstuma
La tonta fe en el destino
Una promesa absurda
La calma inusitada
La ansiedad muerta
El silencio de un fantasma
Despertar en un sueño alquimista
Un film con final esperable
La máquina del viaje imposible
El mapa del encuentro
La ley fundante
Algo, alguien
Un profeta vestido de esmoquin señalando una esquina
donde al doblar…
Agostina
En su fachada no había huellas del ave azul
Lo ocultaba muy bien la niña que admiraba al poeta pesimista
No había fotos ni nada que reflejaran quién era
Su mirada delataba un destello inteligente a pesar de su edad
Quise bucear la profundidad de esos ojos
Y entre poemas de Bukowski y su crítica al machismo,
y mis citas cursis y no tanto
Se tejió la sintonía de los juegos de azar
A las palabras siguió la presencia
Y al fin el tiempo fue el invitado imprevisto
Que impidió burlar su ironía
Lo ocultaba muy bien la niña que admiraba al poeta pesimista
No había fotos ni nada que reflejaran quién era
Su mirada delataba un destello inteligente a pesar de su edad
Quise bucear la profundidad de esos ojos
Y entre poemas de Bukowski y su crítica al machismo,
y mis citas cursis y no tanto
Se tejió la sintonía de los juegos de azar
A las palabras siguió la presencia
Y al fin el tiempo fue el invitado imprevisto
Que impidió burlar su ironía
Enseñanzas
El cuento del business
El guion ajeno
La paja y el trigo
Las espina dorsal
Contame otro cuento
Que no haga temblar
Pensar muy poco
Para no estar loco
Soñar dormido
No hablar de más
Planear despacio
Papeles cuerdos
Volver a casa
no irse muy lejos
Usar carteles
Honrar paredes
Lamento en los muros
no tiene cura
Matar el síntoma
Nunca la causa
Seguir al viejo
Domar al joven
Atar la hembra
Castrar el macho
Montar el circo
Callar las fieras
Seguir el tiempo
Pesarse el ego
Contar los versos
Jurando treinta
Tienes derecho
A guardar silencio
Nada es mejor
nada es mejor
todo es igual
todo es mentira
el destino no existe
fulanos de nadie
salvamos la ropa
la mar en coche
tachamos la doble
fondo del mar
agujeros
sobrevivientes
muertos vivos
resucitados
mentira otra vez
palo y a la bolsa
palo y astilla
palo en la rueda
palo palazo
chinga tu madre
andate despacito
tené cuidado
te pueden matar
tené cuidado
podes matar
cuidate el culo
jugate la cabeza
ojo la ñata
minga la espina
callate la boca
no escribas más
Cumplido mi oficio
Corazón inestable
Besadora con ganas
Soñadora imprudente
Enemiga de la rutina
Simple y rebuscada
Vueltera y sin vueltas
Afán de diversión
Ímpetu de pasión
Anhelo de amor
Tierra de nadie
Muñeca sin dueño
Cumplido mi oficio
Quince versos acordes
Para cada niña bonita
Trece fotos
Trece fotos, feo número, una repetida, por suerte, entonces catorce. Dos son futuro, ninguna es pasado, ninguna es pisado. Dos neutrales, diez antagónicas, una solitaria, inmóvil, mirando hacia otro lado. Cinco las tomé yo, una él. En una aparezco, nadie lo sabe. Nadie me ve. Pero estoy. Muy cerca. La más llamativa la saqué yo mismo. Paradoja. Es mía. Usenla. También la tengo. No hay foto original en la era digital. Solo momento original, y nada más. En muchas ríe. En algunas más. Nunca igual. En una diferente. La que no tiene el artificio de la cámara digital. La que tiene original. Que aún guardo. O es mi idea o mi deseo o esa foto tiene vida. Ustedes dirán. Tiene cielo y tiene azul y tiene paz. Tiene marcas. De la foto impresa y del pasado. Tiene día. Tiene fecha. Tiene momento. Tiene recuerdo. Tiene aura. Hay una en la que estoy. Pero no me ven. Se los dije. Está pisada. Está tapada. Esta cortada. Esta abajo. De la nueva. De la que no estoy. De la que está alguien. Si fueran fotos en papel se guardarían en cajas separadas. La era digital mezcla todo. Paradoja. Está bien. Es lo mismo. Solo las imágenes parecen estar juntas. Cada cosa siempre tiene su lugar. Eso creo. Eso quiero. Fotos viejas. Fotos nuevas. Fotos mías. Sólo mías. Fotos de alguien. Sólo suyas. Foto de ella. Sólo de ella. Sería muy ciego pedirle que no las mezcle. Y si fuera ciego ni lo sabría. Alguna razón tendrá. Algún lugar tendrá, para cada foto, dentro de ella. Les dije que no salía en las fotos. Pero acá estoy. De este lado de la cámara. Por eso no me ven. Pero ahí estoy. ¿Ahora me ven? Sé que sí. Y así está bien. Acá me quedo.
No debería decirte esto
Tengo dos palabras en la yema de los dedos, pero temo que sean demasiado provocadoras. Tengo unos versos a flor de lengua, tengo un sentimiento que me despierta cuando sueño con vos y temo que sea demoledor, y que derribe esta pared que construí acá en la frontera de mí para que no lo puedas ver, porque temo que sea delator de tu castillo de naipes. Tengo las manos atadas, la boca amordazada, la voz callada, la vida demorada, y todo por mi conciencia que juega este partido para vos. Me queda una luz para apostar una vuelta más pero la guardo celosamente, porque si al fin la juego alguna vez, no juego más.
Paso revista de las páginas pasadas y todo parece indicar que el cuento ha terminado. Leo la pagina de hoy de tu biografía y parece que ya no seré un personaje en ella. Escribo mis páginas y censuro tu nombre. Vos me temés como a un fantasma porque sabes que en cualquier vuelta de página puedo estar con tinta china. Yo que vos tendría la mitad del miedo, porque el otro medio miedo vive acá. ¿Cómo no temer cuando soy tuerto y otro es rey en reino de tus ilusiones? Tengo un sentimiento y un quijote con su mancha que no se irán jamás. Quien te dice… que alguna vez… el noble y harapiento caballero pueda empuñar ese mismo sentimiento, y se hagan uno, y así recobre vida como personaje principal de lo que queda de tu historia.
Viejas canciones
Antes de que ella me convirtiera en un tango, incluso antes de que me percatara de sus trastornos, quería decirle algunas cosas que no quiso escuchar. Son palabras caducas y absurdas pero que en un momento fueron la sangre en mis venas. Aquí las saco para echarlas de una vez de mi tintero:
“Quiero pagar el precio de tus tres deseos. Quiero que dejes el papel que la vida te hace actuar y te liberes. Quiero quitarme el antifaz, que me mires a los ojos, y que en ellos se refleje lo que sos, y lo que buscás. Quiero que esa misteriosa ley se imponga y nos haga chocar en el espacio exterior, y con nosotros los planetas. Tu cuerpo dice quiero, pero tu alma tiene miedo. Yo no soy tan malevo, cuando tu brava belleza me mira tan fijo. Quiero liberarte y que me liberes. Voy a tirar tres monedas al aire. Quiero ser amigo de tu suerte, y que sea mi destino. Quiero asumir el riesgo de olvidar mentir en todo nivel. Quiero que vengas hasta la mitad del camino que está oscuro. Solo un día. Quiero que hagamos una apuesta mágica en este póker de ciegos. Quiero que tu lenguaje y el mío se imanten y se unan por la misma ley, y sean un idioma. Que tu música y la mía se mezclen hasta olvidarnos donde empezó una y donde termina la otra, hasta aprender a bailar sin pisarnos los pies. Tu ley me domina, me desnuda el traje de olvidar, sólo me deja sentir este impulso recurrente. Quiero que me dejes ser. Quiero que tu secreto me desarme como un rayo cayendo sobre mí. Quiero mirarte con atrevimiento. Sabrás que es lo correcto, sabrás reconocer mi secreto. Quiero destrozar el cristal, para que respire en mí el cielo que hay afuera, la luna suelta. Quiero hacer honor al placer de coincidir, al temor, al orgullo, a la emoción, al descubrir, al rito, a la delicia. Quiero sentir de cerca tu olor, mi pesadilla dulce, mi fiebre y obsesión. Quiero someterme a tu hechizo, al enigma en la mirada que me roba el tiempo, que me atrapa el pensamiento, que es un balcón para soñar y saltar sin red, que es mirada que al mirar es un instante que me llega a enloquecer. Quiero respirar de vos, y que respires de mí. Deja que cante mi última canción. Acercate hoy, que la vida se nos va a ir mañana cuando salga el sol, en el furgón de las almas. O sólo mirame, y decime adiós.”
Víctimas y victimarios
Todos somos víctimas y victimarios de las mismas perversidades inconscientes, de los abismos oscuros que nos conducen por el camino que odiamos. Somos lo que en ocasiones odiamos. Nos camuflamos con las ropas del verdugo, como queriendo abrazar el dolor, sacándolo afuera, pasándoselo al inocente que pasa caminando, apuesta su cabeza, y la pierde en nuestras manos, que primero lo calman, y luego lo matan. Lo matan con el mismo puñal que habíamos muerto antes. Es como una venganza contra la impiedad. Pero siempre la justificamos, porque somos maestros en el oficio de mentirnos al espejo. Escupimos el mismo frio, disparamos la misma indiferencia mortal. Es como haberse quedado sin un gramo de piedad, y sin culpas somos al fin el que mata y no muere. Nos burlamos del destino que fue cruel, nos curamos enfermándonos más. Antes teníamos el alma rota, ahora tenemos sangre ventricular en las manos. Ser victimarios pesa un poco, y nada si lo negamos. Ser víctima es caer en la fatalidad momentánea, hasta que pasa un victimario, con vestigios de víctima, y nos tira una soga…
Rompecabezas
Rompecabezas con trenzas de princesa
El alma desnuda pero el rostro oculto
Curvas de puro rockanrol
Insinuante seducción
Escondida siempre entre esas notas
Victima de otra guerra
y criminal en esta
Invasiva y refugiada
Enigma no resuelto
Mujer de piezas protegidas por el desorden
Imposible juego para armar a oscuras
Me queda este cuadro que agachó la mirada
Por miedo a que lo mire más profundo
Trece versos de mi mala suerte
Quince con éste bonita, para no ser yeta
La historia más corta del mundo
“La rubia le pidió a los reyes un hombre que nunca la deje sola”. Y le trajeron uno que ya la dejó sola antes. Yo les pedí un montón de cosas y me dijeron que no. Ellos dijeron: “primero porque es mucho lo que pediste, segundo porque no existimos, y si existiéramos seríamos egoístas, y tercero porque no dejaste tus zapatos… ¡Distraído! Además, no entendimos que querías decir con ”un montón de cosas”.
Un día
Canciones y flores iluminaban sus almas
Mensajes en botellas aún sin destapar
Corazones sin botones que salen, convidan y se vuelven a esconder
Pero el destino pintaba demasiado y no duro el talento
Se cansaron sus pinceles y el cuadro quedo huérfano de manos
Aquel día olvidaron las canciones
Reinó el caos y las balas que dolían
La dulzura amargada y los besos demorados
Lo que habían creado no tuvo el coraje y no se hizo presente
Ilusiones cobardes que nadie defendió
Donde está todo lo que venía
Donde fue todo lo que veían
Donde queda todo lo que había
Quien borró todo lo que escribía
A las preguntas se les hunden las botellas
Y los enigmas se ahogan en el mar
Se rompió la burbuja y se llenó de extraños
Y ellos también fueron como dos extraños
Se nublan las canciones
Y amanecen zumbando las peores
Les gritaron viejos temores
Y no supieron gritarles más fuerte
Quién calmó lo que no se dormía
Quien perdió todo lo que sabía
Donde fue lo que más prometía
O tan sólo les falto un día
O tan sólo les falto un día
O tan sólo les falto un día
Perdón, y gracias
Perdón por la noche en que se te inundó la vida en aquella pensión y no fui yo quien te rescató, todavía me duele tu dolor, y me mortifica el no haber sido mejor
Gracias por la noche en que me revelé contra la patria potestad y me exiliaron del nido y lloré en tu hombro. Ese día me salvaste entero, me devolviste la vida.
Perdón por haber sido tan tonto y chiquilín de alimentar mi estima jugando frente a otros ojos jueguitos estériles que te herían de a poco y mucho.
Gracias si ya me perdonaste.
Perdón por mi arrebato de aquel día que sabés, cuando te fui a buscar para que sigan siendo mis brazos los que te abrazaran.
Gracias por la noche de la reconciliación, por el principio, por la mitad y las lágrimas, por el final que no tuvo nunca un momento que lo iguale ni lo tendrá. Gracias por eso. Gracias por todo. Gracias por el amor.
Perdón por mi furia en el pasillo, no supe que hacer. Gracias por entender.
Perdón por estos versos. Gracias por leer y saber que nunca supe ni sabré callarme, y aún así sé que me querés.
Perdón por mis rabias y mis miedos. Gracias por estar. Gracias por calmarme. Gracias por alentarme a seguir.
Perdón por mi primera intromisión en tu nueva vida. Gracias por tu consejo en la segunda. Gracias por alivianarme el aguijón del peor secreto.
Perdón por haberte necesitado para sacarlo afuera. Gracias por haberlo callado antes.
Perdón si no escuché cuando te dije “Grita”. Gracias por esperar cuando te dije “Paciencia”. Gracias por la tarde y por el tiempo que entre “Realidad o sueño” elegíamos Sueño.
Gracias por el beso que aquel día de lluvia me diste por la ventanilla cuando nos conocimos.
Perdón por seguir doliendo acá. Gracias por curarme tanto.
Gracias por recordar la madrugada en que te conté sin conocerte tanto, sentados en una esquina, mi primer dolor, gracias por haberlo compartido hasta hoy. Perdón por haberlo hecho sin darte nada a cambio.
Gracias por tus primeras cartas. Perdón por no saber bailar.
Gracias por reprenderme cuando lo merecía. Perdón por reprenderte cuando no lo merecías.
Gracias por ella, la almohadita con vida. Perdón por no haber llegado a su primer respiro.
Gracias por la ternura de tu boca. Perdón por la aspereza de la mía.
Gracias por los besos. Gracias por los abrazos. Gracias por el amor. Gracias por todo. Perdón por todo.
Perdón por esto y por mis desaciertos, y si nos vamos a otra vida que sea sin deudas entre nosotros, para sentir la paz de que acá adentro descansará siempre un “nosotros”.
Aguijón
El adiós duele un poco, pero puede elaborarse con el tiempo y digerirse, incluso aceptarse. El verbo puñal y frontal duele algunas veces. Pero nada duele como la espina clavada, la palabra atragantada que alguien no quiso oír, la astilla entre las muelas, el aguijón sin sacar, la explicación no recibida, el rostro no enfrentado.
El hombre abandona los esfuerzos y desempuña la espada, incluso calla el habla, cuando ya no hay motivación futura, cuando ya nada puede hacerse, cuando concluye que la meta valía menos gotas de sudor que las que ya cayeron de su frente todavía a una altura respetable.
Sin embargo, la herida duerme solo de a ratos, y de a ratos se despierta sobresaltada y grita su angustia.
Todo hombre quisiera poder reírse de su dolor. Al fin y al cabo las cosas son sólo lo que son en nuestras mentes. Nada inmaterial podría doler si no lo dejásemos doler, sin embargo lastima y perturba más que ningún objeto del mundo tangible.
No podemos reírnos ni burlarnos ni hacer nada con algo que no exista, que no sea, que no se vea o se represente. Por eso el dolor amorfo atragantado se resiste a salir. Porque no tiene apariencia, no tiene nombre, no parece nada, no se refleja, no es, no existe. Pero existe, es, y ahí está, y no va a ninguna parte porque no es ni de acá ni de allá, ni real ni irreal.
A veces el hombre encuentra un escape de ese túnel que tiene salida pero le resulta demasiado largo. A veces se mofa del mapa y las reglas de escape y dinamita una pared al costado del túnel. Ni en el principio ni en el final, al costado, donde nadie lo espera y tal vez nadie lo ve.
El dolor ha sido siempre inspirador de las mejores letras, palabras y versos justamente por eso. Por esa fuerza tan potente que lo transforma en palabras, lo hace visible, y encuentra la grieta y hace el boquete en la pared del túnel.
Y el que escribe se desatraganta, se quita la espina, se lame la herida, y se ríe de todo. Se ríe de sí mismo, se ríe del aguijón, se ríe del túnel. En definitiva puede burlar el tiempo y escapar un poco antes.
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