Paula sabe que cuando se es mamá se te embarullan los síntomas
Por eso es que hay días en que tiene fiebre en el alma junto a su hijo.
Paula tiene los brazos cansados, el cerebro fatigado y los músculos enamorados
Hay días que tiene el corazón transpirado y las manos llorosas
Porque una y mil veces repite aquel día,
Y va pariendo el coraje que solo ella sabe cómo sintió
Paula conserva unos ojazos dulces y penetrantes
Una mirada que no sabes si es un intento de violación o una caricia
Paula tiene la lágrima fácil y las ganas intactas
Ella regala palabras que te tocan por todos lados
Después se deja caer en palabras que la tocan por todos lados
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